Les cuento que ya está casi listo mi manuscrito sobre Las Salinas de Chilca lugar dondede pasé lindos veranos con mis padres y hermanos desde mi infancia hasta el año que me vine a Australia.
Otro poema de este manuscrito espero les guste como un saludo a Chilca y al Perú.
El regreso a la ciudad
Una hora o más
de caminos sin vegetación
construídos en el desierto,
un espejismo de nostalgia
explota en medio de la pista
Digo
adiós
a
mis gigantes de madera
a
sus pelos de alambre
uniendo
mundos,
adiós
a sus brazos en cruz
imitando
a dios
siempre
en sentido contrario
a
mi nostalgia
Oculta
en las ruedas
siento
un sabor salado
subiendo
hasta mis ojos.
Cómo
duele la espalda
de
tantos regresos,
capítulos
de vida
se
esfuman
detrás
de la ventanilla,
historias
sin libros
que
no todos hemos leído
Sólo
unos instantes
para
que el claxon
de
los carros
desafine
la niebla
la
gente cruce
las
calles planas
inventando
direcciones,
sólo
unos instantes
para
que mis oídos
se
acostumbren otra vez
al
bosque de ladrillos

¡Que bello poema!
ReplyDeleteEsa melancolía de lo que dejamos y que persiste en cada regreso; el paisaje que se desvanece al regresar a la jungla de cemento; lo cotidiano y la rutina conspirando contra la alegría de lo simple, el vuelo de un pájaro; la noche y sus estrellas brillantes, el campo inmenso y ese horizonte infinito donde los sueños despiertan. Un gusto leerte. Ángel